Este fin de semana fui a mi pueblo. Por la mañana hice senderismo con mi papá y mi hermano. Llegamos hasta un paraje llamado “Los Pelados”. Antiguamente había una casa cortijo muy grande donde vivían los abuelos de mi abuelo materno. Dice mi abuelo que era un lugar muy bonito. Había una huerta muy grande donde su abuelo sembraba todo tipo de hortalizas. También había una gran viña de donde obtenían un vino excelente y todo se regaba de una mina de donde salía agua. También sembraban grandes llanos de trigo, de donde sacaban harina para hacer el pan. El trigo también servía de comida para gallinas, caballos y otros animales. Debía ser muy bonito vivir en Los Pelados. Escuchando hablar a mi abuelo me imagino que debió ser un lugar encantador. Por lo menos a mí me gustaría vivir en un lugar así.
(Isabel Padilla Albacete)
