¡Hola, soy Javi! Tengo un perro precioso al que le gustan mucho los huesos.
Un día vino mi amigo Juan Manuel a casa y cuando vio a mi perro empezó a gritar: – ¡Ay, ay, ay!
Todos nos reímos mucho: - ¡Ja, ja, ja!
- No tengas miedo, si es muy cariñoso
Después nos fuimos a mi ordenador. Probamos discos que había traído, pero fue un fracaso. Bajamos a merendar. Luego llegó el padre de Juanma y nos preguntó:
- ¿Qué hacéis?
Yo le contesté:
- Jugar
(Javier Martín)