EL GATITO POLIZÓN
Una mañana del fin de semana nos levantamos y desayunamos. Teníamos que ir a mi cortijo a coger naranjas. Estábamos tan tranquilos cuando se oyó:
- ¡ Miau, miau!
Todos mis gatos acudieron a ver que pasaba. La voz seguía maullando. Mi madre abrió el capó del coche. Estuvimos buscando por todo hasta que mi hermana dijo:
-¡Aquí, aquí!
El pobre felino había viajado desde Almería hasta Santa Fé en el motor. Es marroncillo, con ojos verdes. Intentamos sacarlo y, después de un buen rato, por fin lo conseguimos. Quisimos cogerlo, pues y quería quedármelo, pero se escapó a casa del vecino. ¡TANTO TRABAJO PARA NADA!
(Violeta Pírez Vizcaíno).