CON JAVI EN SU CASA
Estoy muy contento de ser tan amigo de Javier. Desde que cambiamos los equipos y me puse a su lado trabajo mucho más porque nos ayudamos los dos.
Un día me invitó a su casa. Su madre me recibió con cariño y me enseñó su perro. Jugamos mucho tiempo con la videoconsola. Instalamos muchos juegos de coches y de motos. Gracias a un niño, descubrí secretos sobre un circuito, así que los utilicé en el mismo circuito y gané. Me encantó el perro de Javi. Se llama Zoco. Es muy juguetón y cariñoso. Me cansó bastante, pues no paraba de jugar escaleras para arriba y escaleras para abajo.
(Juan Manuel)